Decoración de Navidad en el portal, ¿necesita acuerdo de la comunidad?

Decoración de Navidad en el portal, ¿necesita acuerdo de la comunidad?

Luces, guirnaldas, un árbol de Navidad…algunas comunidades de propietarios se afanan en estos días en la decoración navideña, con mayor o menor gusto. Lo justo es decir que no son muchas las que lo hacen, quizá porque no tenemos en estas islas la cultura de portal “bonito” que sí hay en otros lugares de la península. O porque la mayoría prefiere evitar complicaciones. A pesar de lo agradable y simpático que resulta entrar en alguno de esos edificios en los que te sorprende un paisaje invernal, un Papá Noel con sus renos, el tradicional Belén o una iluminación que compite con Las Vegas.

Lo mejor, el entusiasmo y la imaginación que ponen algunos, o el portero encargado de un portal generalmente desangelado. Lo peor, el robo de parte de esta decoración, un temor que hace que muchas comunidades desistan antes de empezar.

Decorar el portal de nuestro edificio y otras zonas comunes con figuras o iluminación navideña dice, en principio, mucho de una comunidad: nos la imaginamos con unos vecinos bien avenidos, respetuosa y acogedora. A veces, es cierto que se establece un inocente pique entre portales, de forma que el nuestro debe ser más bonito o llamativo que el portal de al lado.

Pero la decoración del portal y zonas comunes tiene que ser consensuada. No se puede poner lo que a cada uno le parezca y donde quiera. Y asegurarnos de que no será un problema para la comunidad o para algún vecino, como podría ser de accesibilidad. Hay que advertir también de algunos elementos navideños en la fachada, que pueden incomodar o suponer un riesgo.

Si es la primera vez que se va a decidir sobre este asunto, se deberá llevar su aprobación a la Junta de Propietarios. Requiere mayoría simple, según lo previsto en el artículo 17 de la LPH. La aprobación supone, además, la contribución de todos los vecinos a los gastos que genere la compra o contratación de servicios (artículo 9.1 de la LPH).

Tras la decisión adoptada, solo nos queda elegir la decoración:

  • Árbol de Navidad: El árbol es una decoración clásica, y se pueden comprar los elementos decorativos o los vecinos aportar luces, bolas y otros adornos.
  • Iluminación: La iluminación es una parte importante de la decoración navideña. El uso de velas se desaconseja para evitar riesgos.
  • Guirnaldas:  Las guirnaldas, espumillón y otras creaciones en papel o tela pueden servir para decorar las paredes y las puertas.
  • Coronas: Se suelen utilizar para decorar las puertas de las viviendas.
  • Figuras navideñas: Es habitual colocar un Belén, o al menos una pequeña representación del Nacimiento, los Reyes Magos… También muñecos de Papá Noel, o dibujos que pueden hacer los más pequeños del edificio.
  • ¿Y música? Mejor, no.

Hay que resaltar que hay comunidades en que son los vecinos quienes se ocupan, meses antes incluso, de pensar la decoración, elaborar los adornos… y esto es un elemento extraordinariamente socializador, especialmente en edificios donde hay personas mayores, solas o en paro, a los que podemos involucrar en el proyecto. A menudo, de esta simple propuesta de decoración nacen otras ideas de colaboración en la comunidad.

Por otra parte, hay que prestar atención a la seguridad en toda la comunidad: adornos y guirnaldas con bombillas, tanto en las zonas comunes como en las viviendas.  Asimismo, la decoración en las fachadas tiene que ser razonable y no molestar al resto de vecinos.

No podemos olvidar tampoco, a pesar de que sean fechas especiales, la sostenibilidad, tanto energética como en los materiales que empleemos. Así que mejor reciclar, no derrochar y emplear todo lo que sea más natural en la ornamentación.

 



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